Edmund HUSSERL

Para conocer la realidad hay que poner la mente en orden y suspender el juicio

¿Qué podemos extraer de E. Husserl para la organización mental que ha de dirigir todo proceso de aprendizaje?

En el presente abordaje, aplicaremos los conceptos de “epojé” o reducción fenomenológica de E. Husserl (1859) que permita aproximarnos a un proceso metodológico de organización mental susceptible de aplicación pedagógica.

Esta posibilidad de apertura hacia la aplicación metodológica en nuestro sitio Cognitio, no se la define lineal ni sistemáticamente, sino que presentaremos elementos conceptuales que permitan auto-gestionar su aplicación en el terreno práctico-vivencial de los aprendizajes.

Generalmente, cuando el sujeto aprende de manera no consciente y automatizada, su mente se encuentra en estado de desorden, a expensas de conocimientos previos, prejuicios y creencias que distorsionan y deforman la comprensión y el conocimiento de lo real. Husserl plantea, al respecto, la “suspensión del juicio" ante las vicisitudes y contingencias de la vida.

La experiencia cotidiana nos muestra que cuando se logra el despojamiento de los elementos distorsionantes que empañan la percepción de las cosas, el sujeto se predispone a un estado de tranquilidad o calma mental, al tiempo que le permiten valorar mejor las cosas que le rodean. De esta manera, el mismo sujeto impide el impacto de elementos perturbadores y puede evitar el engaño de los sentidos y percibir el mundo y la vida como realmente son.

Suspender el juicio ante cualquier doctrina o teoría dada, ante los prejuicios y creencias, permitirá repensar de nuevo toda la realidad. Esta “puesta entre paréntesis” de los conocimientos heredados a lo largo del trayecto cognitivo-emocional del sujeto, constituye un proceso pedagógico por excelencia y nos aproxima a la mayéutica socrática y a la duda metódica de R. Descartes.

De esta manera, el ejercicio de la propia conciencia conduce al sujeto a un procedimiento sistemático de "reducción fenomenológica" y a suspender el juicio con respecto a las creencias, conocimientos y aprendizajes del pasado. Por lo tanto, podrá examinar los fenómenos que se dan inicialmente a la conciencia y eliminar de la misma todas las suposiciones de ese mundo de las aparentes certezas.

Así, Husserl, plantea la búsqueda de un método fundamental y descriptivo, practicando lo que él llamará, con un término griego, la epojé, la “abstención”, la puesta entre paréntesis que ha de necesitar el ejercicio de un tipo de reflexión de la mente que se vea sobre ella misma y que permita excluir de la conciencia todo lo demás, además de eliminar toda hipótesis sobre la existencia de objetos externos. Para ello, deberá dejar a solas el ego y desprenderse de todo ropaje superfluo o añadido que no le pertenezca esencialmente.

Es así como encontramos la convergencia metodológica entre algunas hipótesis de la fenomenología de Husserl y la pedagogía como proceso consciente orientado a la construcción autónoma y sin condicionamientos de los conocimientos.

Dr. Augusto Barcaglioni

Ver: http://cognitio.com.ar/2012/05/por-que-educar-es-un-arte/

 

Autor: Dr. Augusto Barcaglioni 225 Articles
Dr. en Ciencias de la Educación. Profesor de Lógica y Psicología (UCA). Contacto: barcaglioni@hotmail.com.ar