Características de las personas envidiosas

Una persona envidiosa tiende a reprimir iras que luego las expresa de diferentes maneras. Por lo general, las personas envidiosas suelen tener un estado de ánimo pésimo e intentan destruir aquello que envidian.

Podríamois describir 6 características de las personas envidiosas. No con el afán de crear una especie de etiqueta y señalar a los demás como envidiosos. Más bien, es para conocer si nosotros somos envidiosos.

El sádico-sarcástico

Es la persona que con humor y con sonrisas sarcásticas tiran un comentario inesperado, por ejemplo:“Gracias, pero me podrías haber preguntado cuál era mi flor favorita antes de traerme una”
En realidad, este tipo de envidiosos se molestan porque no se les ocurrió a ellos hacer el regalo en lugar de quien lo hizo.

El bala directa

Son las personas que apuntan y disparan la bala en medio de los ojos. Dicen: “amiga ¡cuánto has engordado! Pareces un elefante”. Ya que no pueden disfrutar de su cuerpo, se fijan en el de los demás. Son personas que  disparan la bala de manera directa porque quieren hacer sentir mal o culpable al otro a fin de que, por lo menos, no disfrute de lo que tiene.

El taladro

Son las personas que sueltan una palabra negativa detrás de otra. Si se les dice que hemos encontrado trabajo, responden que lo vamos a perder con la crisis mundial. Si alguien les cuenta que tiene marido, le dicen que seguro que es un retraído. O cuando alguien comenta que tiene pareja, le predicen que sin duda le va a ser infiel.

El entrometido

Vive husmeando y metiéndose en la vida de todo el mundo. Hay que cuidarse de la gente que se mete siempre para ayudar. Cuanto más habla una persona de los demás, más quiere hablar de sí misma. Cuanto menos quiere hablar de sí misma una persona, más esconde.
El entrometido oculta cosas y no quiere hablar de sí mismo, siempre se mete en la vida de los demás. Cuanto más se mete una persona en la vida de los demás, menos cosas va a lograr.

El “yo-yo”

Para una persona envidiosa todo tiene que estar, centrarse y girar alrededor de esa persona. No aceptan que sus amigos tengan un mejor trabajo que él, que tengan una mejor familia o que tengan un mejor estilo de vida. Por ejemplo:

  • “Mi perro es más grande que el tuyo”
  • “Acabo de comprar el auto del año”
  • “Ese trabajo no te conviene”

El silenciador

Este tipo de persona no está ni a favor ni en contra de nadie. Siempre está observando y espera que a otro le pase algo malo y, cuando le pasó algo malo, dirá: “¿Ves?, te lo dije”. No dice nada cuando alguien está bien, pero está esperando que le pase algo malo.

Hay gente pendiente del otro, no está ni a su favor ni en su contra, pero está esperando que le pase algo malo. Por eso las crisis son buenas para saber quién está y quién no está con uno. Las crisis son la mano que permite separar a la gente que nos va a acompañar en momentos difíciles de aquella gente agresiva que estaba con nosotros, ni en contra ni a favor, pero que nos estaba mirando y esperando para luego decirnos algo porque nos tiene aversión.

Por último, una persona envidiosa es una persona toxica que contamina el ambiente en donde se desenvuelve creando contiendas, enojos y rabietas. Si tenemos algunas de las características de la persona envidiosa y queremos cambiar, es el momento para empezar un proceso terapéutico. No se trata solamente de saber que somos envidiosos, también es necesario darle el tratamiento adecuado.

Aunque no es algo que se logre con facilidad porque es más fácil señalar a los demás que son  personas envidiosas o toxicas y es difícil vernos a nosotros mismos como este tipo de personas. Así que el primer paso, es aceptar que estamos mal, si tenemos más de 3 características de las personas envidiosas.